sábado, 1 de septiembre de 2007

Capítulo 3 - Sr Intendente: La carta de Carlitos

Señor Intendente
Me dirijo a ud a los efectos de solicitar un grupo de Seguridad a bajo costo para una banda de idiotas que hace años que no me puedo despegar, tengo fé en que esto va a cambiar. Mi nombre es Carlos, Carlito'z para algunos.Soy el guardián de un complejo deportivo de la cuidad.Resulta que hace un par de años yo iba por ahí,pinchando como siempre,los papeles del suelo para mantener limpio el lugar;pero un verano vi cerca de las parrillas un camino de mugre que hasta Hansel y Gretel hubieran envidiado,era perfecto,pero muy desastrozo, lo que me llevó a seguirlo hasta que llegué a un grupo de chicos de la colonia de vacaciones que se encontraban con su profesor.Le expliqué la situación y me señaló directamente a un grupo de extraños gurisitos de aquel contingente.Y ahí los conocí, traté de retarlos pero no los alcancé, ya que al esquivar los 6 frisbis que se dirigian a mi cuello, perdí de vista a los chicuelos, aún asi creo que se habian ido hacia la parte de atras de los vestuarios.Le cuento que las pocas canas que me quedan me las hicieron ellos, cuando por desgracia crecieron y la colonia no los admitió mas,por lo que no les quedo otra que acudir a la llamada "pileta libre". La cosa empeoró.Las personas crecen con el tiempo, y ellos también.Me provocaron muchas sensaciones,ninguna linda.Me dió bronca cuando los vi en la pileta jugando a algo que llamaban "Submarino",tratando de golpear a un boludin que pasaba en el agua cerca del borde, creo que lo hacia a propósito para que le peguen; y el piletero no les decía nada, una vez creo que lo vi participar.Mi furia se desató un dia que los ví relacionarse con gente de las otras mesas, según lo que se decía iban de mesa en mesa ganando a las cartas para obtener su merienda.Nunca los ví pagando algo en el quiosco,excepto un finde cuando se llevaban una cerveza.Incluso un verano de unos años despues, cuando ya eran más grandes, y silenciosamemte iban de a uno para el lado de los vestuarios y al rato de volvían.Era todo un misterio, y mas así lo hizo uno el cual siempre llebaba gafas negras y no se las sacaba a menos que esté en la pileta;a ese si lo veo lo conozco, no me olvido más de su largo cuello. Hubo gente de la cancha de tennis que dijo haberlos visto tirados en los pastos por ahí cerca,y que iba siempre alguien más, como si fueran a un ritual extraño,ya que andaban todo el día casi sin ropa,con aire a Crotos,pero a ese lugar iban bien vestidos,y hasta peinaditos, esto en ocasiones provocó mucha rabia en mi,ya que nunca los pude agarrar haciendo macanas,lo que si sabía era que volvían contentos del ritual,se notaba en sus caras y en algunos grupos era como si supieran lo que estas critaturas iban a hacer,generalmente era uno el que hacia esto, el mas musculoso de todos,nunca supe el nombre lo que si sé es que no se peinaba muy bien,pues siempre le quedaba un hueco sin pelo en su nuca.Lo único sano es que un dia los vi tomando sol,como si estarían fingiendo ser musculosos,una vergüenza.Un verano se juntaron con chicas, ese fue uno de los peores porque el ritual se producía diariamente, pero participaban las chicas también, y uno en especial, a ese lo tengo calado porque era muy flacucho y bien negrito. Siempre encontraba papeles en el campo, las duchas sucias, llenas de tierra y hasta una vez un boxer tirado que parecía que lo habian usado 1 mes sin sacarselo, creo que se lo vi puesto a uno de ellos, a ese lo conocía por el diminutivo de su nombre, ya que jugaba muy bien al futbol.Para peor siempre se quedaban hasta muy tarde,solian ser los ultimos en irse, dejaban las sillas por cualquier lado,salian a los gritos haciendo willi con las bicis.Un día se olvidaron un anotador,deduzco que era de ellos porque decían frases raras del tipo "juguemos al truco asi robamos comida","hoy no traje merienda","hoy a las 4 al rinconsito en el vestuario lo agarro yo",era como si hubieran escrito los diez mandamientos de Judas. Este último verano no aparecieron mucho, solamente los ví en enero dos o tres veces, fue extraño porque llevaban paletas y se escabullian por la parte de atrás, hasta desaparecer.Creo que a dos de ellos los vi camuflados entre los chiquitos de la colonia, como si los siguieran,preparando algún ataque.Tengo miedo intendente, podrían regresar.

Espero su respuesta.
Carlito'z ... digo Carlos.