
Para el mail masivo y texto de la imagen:::
CAPITULO 1: Dios los cria y la canchita los amontona.
Érase una dulce época donde la Argentina era un país no tan crítico como hoy.A fines de los años '80 y por culpa de ágitadas tardes con música lenta y espejos en el techo, un puñadito de espermatozoides un tanto deformes colicionaban y daban origen a estás criaturitas que hoy las suelen llamar LosPiVesDeLa14.La "X" del mapa marca un lugar comunmente cercano a estos ya "indios". Una cancha de básquet (para jugar al basque), una de futbol (para jugar al fobal), el sector de la vieja escuela técnica (para jugar al Agarraayuda,a quemar viejos papeles, y a esconderse de la poli), y un sector un tanto descampado que estos "cara de comechingon" convertirian luego en un circuito de ciclismo.Era un ambiente mágico para aquellos niños que querian llegar de la escuela, ponerse la ropa sucia de la semana pasada, comer un estofado picante y feo que le hacian en la casa, y recorrer un par de metros para ir a.... divertirse un rato, digamos.Hasta que un dia de viento...El más cercano, llamado de aquí en mas "PARCHE", llegó a la cancha de basquet impulsado por sus deseos de correr, de disfrutar al aire libre,con su pelota de baloncesto (ya desde chico se hacía el musculín y caminaba todo trabado). Pero éste no estaba solo, siempre acudía al lugar con el hijo de una amiga de la esposa del padre de su hermano, a quien de ahora en mas llamaremos "DON PALETA" (por sus largos dientes centrales), éste último se caracterizaba por sus amplias habilidades en el basquet, en el futbol, y en molestar a los demás, pero lo más notable era su "cara de angelito", segun las gurisitas del barrio.Al transcurrir las horas pasó una camioneta (se deduce que la camioneta iría a algún campo, o algo por el estilo, pero la información que tenemos no es certera), y en la curva Goyena y Gutierrez perdió un objeto extraño con un largo cuello y patas de pingüino, muy parecido a un ser humano, que Parche y Paletas llamaron "COGOTE", nuestro nuevo personaje se integró muy rápido al humilde grupo de pequeños insolentes, ya que por poseer un cuello largo y largas patas era toda una estrella de baloncesto.Ya cerca en la tardesita, cuando comenzaban a encenderse las luces de las calles, y nuestros indiecitos recogían piedras para ayudarle a la municipalidad a ahorrar luz, apareció una sombra detrás de un árbol, y a la voz de "ayuda!" de ahora un ya visible demonio, los tres trigres tristres, observaron a un nuevo integrante, un "FUGITIVO", que contaba que escapaba de su casa porque los descubrieron usando el aire comprimido de su padre para matar los gallos del patio de su casa para que no molesten mientras Fugitivo miraba su dibujito preferido, "Sailormun".Mientras charlaban los cuatro, y se iban conociendo de a poco, se escuchó un grito del cielo, algo venía por los aires, y al grito de "Es un marciano!" todos veián que venía cayendo justo al centro del playón una especié de cruza de indio con el elefante Dumbo; a lo lejos se veía un gurisito corriendo detrás de él, zampandole con esferas redondas de vidrio normalmente llamadas bolitas, que con el tiempo serian una total atracción (cabe destacar que con las bolitas habia dañado la cabeza de un bebito con CHUPETE cerca de la choza de Fugitivo"). Cuando el niño se acercaba al piso, sorprendentemente equivo el suelo en una suerte de "planeo", gracias a sus grandes pantallas que tenia a ambos lados de su cabeza. Al aterrizar pidió ayuda a la tribu que estaba en el lugar, ya cansada del basquet. El muchacho ahora conocido como "EL OREJA" traia una mochila llena de mandarinas afanadas de lo de "Pachucho", un venico de por ahí. Contó que su padre le dió una patada en el tuje que no se iba a olvidar jamás.
Y comiendo las mandarinas, nuestras pequeñas criaturitas, comenzaron a formar una tribu de "Pequeños mocosos rompebolas y sucios, rotosos e inrespetuosos...niñitos de Dios", según la vieja cumbiera de enfrente, (que por cierto la sobrina esta muy fuerte, saludos a ella.). Cuando Fugitivo dijo "Mañana no quiero estudiar, voy a venir acá", los demás decidieron volver al lugar al día siguiente, y asi sucesivamente día a día...
Este es el comienzo de una serie de historias, de hitos, y de daños al complejo "Canchita" que continuaremos en el próximo capítulo de "CÓDIGO BARRIAL".
NOTA: Si bien los hechos son completamente verídicos (queremos darnos a conocer, reirnos de nosotros mismos, si hubiera algo de mentira acá, el flog completo no tendría gracia); los personajes o mejor dicho "los apodos" son exageraciones solamente,(aunque nos quedamos cortos) =).
CAPITULO 1: Dios los cria y la canchita los amontona.
Érase una dulce época donde la Argentina era un país no tan crítico como hoy.A fines de los años '80 y por culpa de ágitadas tardes con música lenta y espejos en el techo, un puñadito de espermatozoides un tanto deformes colicionaban y daban origen a estás criaturitas que hoy las suelen llamar LosPiVesDeLa14.La "X" del mapa marca un lugar comunmente cercano a estos ya "indios". Una cancha de básquet (para jugar al basque), una de futbol (para jugar al fobal), el sector de la vieja escuela técnica (para jugar al Agarraayuda,a quemar viejos papeles, y a esconderse de la poli), y un sector un tanto descampado que estos "cara de comechingon" convertirian luego en un circuito de ciclismo.Era un ambiente mágico para aquellos niños que querian llegar de la escuela, ponerse la ropa sucia de la semana pasada, comer un estofado picante y feo que le hacian en la casa, y recorrer un par de metros para ir a.... divertirse un rato, digamos.Hasta que un dia de viento...El más cercano, llamado de aquí en mas "PARCHE", llegó a la cancha de basquet impulsado por sus deseos de correr, de disfrutar al aire libre,con su pelota de baloncesto (ya desde chico se hacía el musculín y caminaba todo trabado). Pero éste no estaba solo, siempre acudía al lugar con el hijo de una amiga de la esposa del padre de su hermano, a quien de ahora en mas llamaremos "DON PALETA" (por sus largos dientes centrales), éste último se caracterizaba por sus amplias habilidades en el basquet, en el futbol, y en molestar a los demás, pero lo más notable era su "cara de angelito", segun las gurisitas del barrio.Al transcurrir las horas pasó una camioneta (se deduce que la camioneta iría a algún campo, o algo por el estilo, pero la información que tenemos no es certera), y en la curva Goyena y Gutierrez perdió un objeto extraño con un largo cuello y patas de pingüino, muy parecido a un ser humano, que Parche y Paletas llamaron "COGOTE", nuestro nuevo personaje se integró muy rápido al humilde grupo de pequeños insolentes, ya que por poseer un cuello largo y largas patas era toda una estrella de baloncesto.Ya cerca en la tardesita, cuando comenzaban a encenderse las luces de las calles, y nuestros indiecitos recogían piedras para ayudarle a la municipalidad a ahorrar luz, apareció una sombra detrás de un árbol, y a la voz de "ayuda!" de ahora un ya visible demonio, los tres trigres tristres, observaron a un nuevo integrante, un "FUGITIVO", que contaba que escapaba de su casa porque los descubrieron usando el aire comprimido de su padre para matar los gallos del patio de su casa para que no molesten mientras Fugitivo miraba su dibujito preferido, "Sailormun".Mientras charlaban los cuatro, y se iban conociendo de a poco, se escuchó un grito del cielo, algo venía por los aires, y al grito de "Es un marciano!" todos veián que venía cayendo justo al centro del playón una especié de cruza de indio con el elefante Dumbo; a lo lejos se veía un gurisito corriendo detrás de él, zampandole con esferas redondas de vidrio normalmente llamadas bolitas, que con el tiempo serian una total atracción (cabe destacar que con las bolitas habia dañado la cabeza de un bebito con CHUPETE cerca de la choza de Fugitivo"). Cuando el niño se acercaba al piso, sorprendentemente equivo el suelo en una suerte de "planeo", gracias a sus grandes pantallas que tenia a ambos lados de su cabeza. Al aterrizar pidió ayuda a la tribu que estaba en el lugar, ya cansada del basquet. El muchacho ahora conocido como "EL OREJA" traia una mochila llena de mandarinas afanadas de lo de "Pachucho", un venico de por ahí. Contó que su padre le dió una patada en el tuje que no se iba a olvidar jamás.
Y comiendo las mandarinas, nuestras pequeñas criaturitas, comenzaron a formar una tribu de "Pequeños mocosos rompebolas y sucios, rotosos e inrespetuosos...niñitos de Dios", según la vieja cumbiera de enfrente, (que por cierto la sobrina esta muy fuerte, saludos a ella.). Cuando Fugitivo dijo "Mañana no quiero estudiar, voy a venir acá", los demás decidieron volver al lugar al día siguiente, y asi sucesivamente día a día...
Este es el comienzo de una serie de historias, de hitos, y de daños al complejo "Canchita" que continuaremos en el próximo capítulo de "CÓDIGO BARRIAL".
NOTA: Si bien los hechos son completamente verídicos (queremos darnos a conocer, reirnos de nosotros mismos, si hubiera algo de mentira acá, el flog completo no tendría gracia); los personajes o mejor dicho "los apodos" son exageraciones solamente,(aunque nos quedamos cortos) =).